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Mar, Dic

Oficio para el Jueves Santo

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Oficio para el Jueves Santo


¶ No se dice Gloria al final de los Salmos y Cánticos.


    Todos en pie, el Ministro comience diciendo:

    EN el nombre de nuestro Señor Jesucristo sea luz y paz.
    R. Amén.
    V. Desde el nacimiento del sol hasta donde se pone, sea alabado el nombre del Señor.
    R. Sea el nombre del Señor bendito desde ahora y para siempre.
    V. Oh Dios, cuyo nombre es bendito desde la salida del sol hasta su ocaso. Llena de ciencia nuestros corazones y abre nuestros labios en tu alabanza; para que como eres bendito con el debido honor por todos los siglos, así seas alabado de oriente a occidente por todas las naciones.
    R. Amén.
    V. Por tu misericordia, oh Dios nuestro, que eres bendito y vives y gobiernas todas las cosas por los siglos de los siglos.
    R. Amén.

    HERMANOS muy amados: Si en todo tiempo debemos confesar nuestras faltas ante la majestad de nuestro Dios, hoy particularmente que nos hemos congregado para conmemorar los tesoros de su misericordia hacia nosotros y los profundos misterios de su amor divino, debemos postrarnos en su presencia e implorar su perdón, confesando todos nuestros pecados, con un corazón verdaderamente contrito. Por tanto, digámosle desde lo más íntimo de nuestras almas:
  

Office for Maundy Thursday

    Todos, de rodillas:

    DIOS todopoderoso, Padre de nuestro Señor Jesucristo. Nosotros confesamos que hemos pecado gravemente contra ti, por pensamiento, palabra, obra y omisión. Con sinceridad nos arrepentimos de estas nuestras culpas, cuyo peso en gran manera nos abate y cuya memoria aflige nuestros corazones. Aparta, oh Señor, tu rostro de nuestros pecados y borra todas nuestras iniquidades. Ten misericordia de nosotros, te rogamos; ten misericordia de nosotros, por el amor de tu muy amado Hijo, que murió sobre la cruz para salvarnos, y perdona todas nuestras maldades, límpianos de toda mancha de iniquidad, y llénanos de tus dones espirituales; para que en adelante caminemos en novedad de vida, mediante Jesucristo nuestro Señor. Amén.

El Presbítero (o el Obispo, si está presentelevantándose, diga:

    Dios nuestro Padre celestial, que por su grande amor a los hombres, ha prometido perdonar a todos los que con sincero arrepentimiento verdadera fe se convierten a él; tenga misericordia de vosotros, perdone todos vuestros pecados, os confirme en todo bien, y os conduzca a la vida eterna; por Jesucristo nuestro Señor y Redentor. Amén.
    R. Dios todopoderoso tenga también de ti misericordia, perdone todos tus pecados, y te conduzca a la vida eterna; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
    V. El Señor sea siempre con vosotros.
    R. Y con tu espíritu.

Todos en pie, canten o lean la siguiente ANTÍFONA:

    DE cierto os digo, que uno de vosotros me ha de entregar.
    El hombre de mi paz, en quien yo confiaba, el que de mi pan comía, alzó contra mí el calcañar.
    ¡Ay de aquel hombre, por quien el Hijo del hombre es entregado! Bueno le fuera al tal hombre no haber nacido.

¶ El Ministro:

    SEÑOR, abre nuestros labios.
    R. Y nuestra boca. anunciará tu alabanza.
 

Confession & Absolution

Y cántese (o léase alternadamente por el Ministro y la Congregaciónuno o los dos SALMOS 2 y 109.hand

Después de los Salmos, sentada la Congregación, el Ministro en píe diga:

    NUESTRA primera lección de la Palabra de Dios se halla en las Lamentaciones de Jeremías, capítulo primero.

Y lea Lamentaciones, I. 1 a 14.

Y concluida la lectura, diga:

    AQUÍ termina nuestra primera lección de la Sagrada Escritura.

Todos en pie, cántese (o léase alternadamente por el Ministro y la Congregación) el

CÁNTICO 14

    Mi corazón está quebrantado en medio de mí; * todos mis huesos tiemblan.
    2. Me hallo como ebrio, y como hombre tomado por el vino, * por causa del Señor, y por causa de las palabras de su Santidad.
    3. Porque la tierra está llena de adúlteros; * porque a causa de la maldición, la tierra llora.
    4. Las praderas del desierto se secaron; * la carrera de ellos fué mala, y su fortaleza no derecha.
    5. Porque así el profeta como el sacerdote se han profanado; * aun en mi casa hallé su maldad, dice el     Señor.
    6. Por tanto, corno resbaladero en oscuridad les será su camino; * serán empujados, y caerán en él.
    7. Porque yo traeré mal sobre ellos, * año de su visitación, dice el Señor.

¶ Terminado el Cántico y sentada la Congregación, el Ministro, en pie, diga:

    NUESTRA segunda lección de la Sagrada Escritura se halla en el Evangelio según Juan, capítulo trece.

Y lea Juan, XIII. 1 a 17.

Y concluida la lectura, diga:

    AQUÍ termina nuestra segunda Lección de la Palabra de Dios.

La Congregación, levantándose, diga:

    OH Señor, santifícanos en tu verdad; tu palabra es la verdad. Amén.
    V. Hermanos, confesemos nuestra fe.
 

Psalm, Scripture Readings, Canticle

Todos digan el SÍMBOLO APOSTÓLICO.

    CREO en Dios, Padre todopoderoso, Criador del cielo y de la tierra.
    Y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fué concebido por obra del Espíritu Santo; nació de María Virgen; padeció bajo el poder de Poncio Pilato; fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos; al tercero día resucitó de entre los muertos; subió a los cielos; está sentado a la diestra de Dios Padre todopoderoso; de donde ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos.
    Creo en el Espíritu Santo; en la santa Iglesia católica; la comunión de los santos; el perdón. de los pecados; la resurrección., de la carne; la vida eterna. Amén.
    V. El Señor sea siempre con vosotros.
    R. Y con tú espíritu.

De rodillas todos, el Ministro diga:

    OREMOS al Redentor del mundo, nuestro Señor Jesucristo, y con toda suplicación le roguemos que se digne propicio justificarnos por los méritos de su sagrada pasión.
    R. Concédenos esto, Dios eterno y omnipotente.
 

 Apostles' Creed

Todos:

    PADRE nuestro, que estás en los cielos: Santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. El pan nuestro de cada día, dánosle hoy. Y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos dejes caer en la tentación. Más líbranos del mal. Amén.

Todos en pie, canten o lean la, siguiente ANTÍFONA:

    TEN piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia.
    Conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.
    Lávame más y más de mi maldad y límpiame de mi pecado.

Y de rodillas la Congregación, el Ministro, en pie, diga:

    HIJO Unigénito de Dios Padre, que por la salud del mundo te humillaste a tomar nuestra naturaleza; que misericordiosamente y por la gracia de tu humildad, encaminaste de nuevo a la senda del paraíso al hombre que habías formado y a quien el diablo engañó; que no tuviste a menos lavar los pies de tus discípulos, para que nosotros, imitando tu ejemplo saludable, seamos bienaventurados. Suplicamos tu clemencia, para que borres las manchas de nuestros delitos, y limpios de toda culpa nos hagas partícipes con tus santos del reino celestial.
    R. Amén.
    V. Por tu misericordia, oh Dios nuestro, que eres bendito y vives y gobiernas todas las cosas por los siglos de los siglos.
    R. Amén.

Puede cantarse un HIMNO.

¶ Terminado el canto, diga el Ministro:

    BENDICE, alma mía, al Señor, y no olvides ninguno de sus beneficios.
    R. Él es quien perdona todas tus iniquidades, quien cura todas tus dolencias.
    V. Quien rescata del hoyo tu vida, quien te corona de misericordia y piedades.
    R. Quien coima de felicidad tu vejez; se renovará como el águila tu juventud.

Y cántese o léase la siguiente ANTÍFONA.

    EN gran manera he deseado comer con vosotros esta Pascua, antes que padezca;
    Porque os digo que no comeré más de ella,
    Hasta que se cumpla en el reino de Dios.

Y de rodillas la Congregación, el Ministro, en pie, diga:

    OH Señor Jesucristo, que en semejante día, por tu grande amor, instituiste y nos mandaste continuar el memorial perpetuo de tu muerte propiciatoria, hasta que vuelvas en gloria y majestad. Concede, te rogamos, que no miremos con negligencia tu amorosa invitación, antes bien, acercándonos con alegría a tu santa Mesa, nos alimentemos de ti en nuestros corazones, por fe, con acción de gracias; a honra y gloria de tu nombre, que con el Padre y el Espíritu Santo vives y reinas por todos los siglos.
    R. Amén.
 

 Lord's Prayer

El Diácono diga:

HERMANOS, inclinaos a la bendición.

El Ministro:

    EL Señor sea siempre con vosotros.
    R. Y con tu espíritu.
    V. Cristo Jesús, que es el Señor y el Maestro, nos haga mansos y humildes de corazón, para que con gozo llevemos su yugo.
    R. Amén.
    V. Concédanos su gracia para que, siguiendo su ejemplo, por amor de él sirvamos a los pequeñuelos.
    R. Amén.
    V. A fin de que seamos bienaventurados, poniendo en práctica lo que él mismo se dignó enseñarnos.
    R. Amén.
    V. Por la misericordia de nuestro Dios, que es bendito y vive y gobierna todas las cosas por los siglos de los siglos.
    R. Amén.

Puede cantarse un HIMNO.

¶ Terminado el canto, diga el Ministro:

    Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado.
    R. Al corazón contrito y humillado no despreciarás Tú, oh Dios.
    V. Lacerad vuestro corazón, y no vuestros vestidos, y convertíos al Señor vuestro Dios.
    R. Del Señor nuestro Dios es el tener misericordia y el perdonar, aunque contra él nos hemos rebelado.
    V. El Señor cumplirá por mí.
    R. Tu misericordia, oh Señor, es para siempre.

Y cántese o léase la siguiente ANTÍFONA:

    MUY triste está mi alma, hasta la muerte. 
    La hora es llegada, y he aquí el Hijo del Hombre es entregado.
    Más vosotros velad y orad, para que no entréis en tentación.
 

 

Y todos de rodillas, díganse las siguientes PRECES:

    A ti clamamos, oh Dios, escúchanos.
    R. Y líbranos del azote de tu enojo.
    V. Santo Redentor, que fuiste entregado a muerte, vivifica a tu grey que redimiste con tu sangre.
    R. Y líbranos del azote de tu enojo.
    V. Tú que fuiste azotado por los inicuos, y gustaste amarga hiel y bebiste vinagre, exímenos de futuros males.
    R. Y líbranos del azote de tu enojo.
    V. Tú que sufriste la corona de espinas, y fuiste clavado en la cruz, límpianos de toda culpa.
    R. Y líbranos del azote de tu enojo.
    V. Tú que en la cruz pediste al Padre perdón por los ignorantes, dama ahora por nosotros.
    R. Y líbranos del azote de tu enojo.
    V. Tú que fuiste sobremanera angustiado, y diste la vida por nosotros, absuélvenos de todo reato y haznos vencedores de la muerte.
    R. Y líbranos del azote de tu enojo.
    V. Sálvanos con el precio infinito de tu sangre, y únenos a ti con la fuerza de tu divino amor.
    R. Y líbranos del azote de tu enojo.
    V. Oh Cristo, Señor nuestro, de cuya cruz se elevó un clamor como de quien se ve abandonado por el Padre; y que con tu muerte redimiste al hombre perdido por su pecado. Humildemente suplicamos tu santa clemencia, para que no abandones jamás a los que creemos en ti, ni deseches la confianza que tenemos puesta en tu potencia y divinidad; y te rogamos que escuches propicio nuestras preces, y nos concedas que te sirvamos siempre conformé a tu beneplácito.
    R. Amén.
    V. Por tu misericordia, oh Dios nuestro, que eres bendito y vives y gobiernas todas las cosas por los siglos de los siglos.
    R. Amén.

¶ Aquí puede el Ministro añadir las Oraciones de SÚPLICA [tomadas de este Libro], que le parezcan oportunas.

¶ Luego, todos en pie, cántese o léase esta DOXOLOGÍA:

    AL que nos amó, y nos ha lavado de nuestros pecados con su sangre, y nos ha hecho reyes y sacerdotes para Dios y su Padre: a Él sea gloria e imperio para siempre jamás. Amén.

Y diga el Ministro:

    EN el nombre de Jesucristo nuestro Señor, terminemos con paz.
    R. Gracias sean dadas a Dios. Amén.

¶ Si hay Sermón, las Oraciones anterior y posterior se dejan a la discreción del predicador.


 Si se celebraren dos Cultos en este día, y uno de ellos no fuere laSanta Comunión, se usará también para el segundo el Oficioprecedente; pero suprimiendo la primera Lección y el Cántico 14,y tomando para Lección única, Juan, XIII. 18 a 38.


 

 

 

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